
HUMANO: ... Mire... a veces... me pregunto si me siento a gusto en esta historia porque tengo el papel fácil... No soy yo quien tiene el VIH... Yo amparo, sostengo... Estoy obligado a ver las cosas positivamente... Para contrarrestar...
MAMUT: ... ¿Y eso no te conviene?... Venga... no añadas culpabilidad a la cólera...
H.: ... Mm... Pero, ¿y la enfermedad?... ¿Qué papel desempeña la enfermedad en nuestro amor?... ¿Le debemos algo o qué?...
M.: Te cuestionas mucho... ...
H.: En todos los sentidos... ... A veces me digo que si el diablo buscara un abogado me llamaría al instante...
M.: ... ¿Y esntonces?... ... ¿Acaso es doloroso imaginar que una enfermedad pueda ser una suerte?...
H.: Es extraño decir eso...
M.: Quizás sea vuestra peor desgracia y vuestra mejor suerte... ¿Quizás os abre los ojos acerca de algunas cosas esenciales?...
H.: Sé lo que usted piensa... ...
M.: Dímelo... ...
H.: ... ¿La muerte?... ¿Introduce ella la noción de mortalidad?...
M.: Es una pista...
H.: Pero no se puede vivir eternamente como un mortal consciente... Yo no puedo querer mientras me digo que veré morir a la persona que amo...
M.: ... ¡Ahí te proyectas! ¡No vayas tan tejos! Confórmate sólo con apreciar a tiempo las cosas que tiene un final...
H.: ... ¿Es ésa la elección entonces?... ja, ja... ¿Es ésa la suerte?...
M.: No te lo puedo decir. Creo que la suerte es eso que te obliga a seguir buscando... ...
H.: ¡Bah!... ¿para qué? Busco, busco... Doy vueltas y más vueltas... ¡A la larga, me arriesgo a perderme yo mismo! ¡Eso es todo!...
M.: “A veces hay que perderse antes de encontrar algo”.
MAMUT: ... ¿Y eso no te conviene?... Venga... no añadas culpabilidad a la cólera...
H.: ... Mm... Pero, ¿y la enfermedad?... ¿Qué papel desempeña la enfermedad en nuestro amor?... ¿Le debemos algo o qué?...
M.: Te cuestionas mucho... ...
H.: En todos los sentidos... ... A veces me digo que si el diablo buscara un abogado me llamaría al instante...
M.: ... ¿Y esntonces?... ... ¿Acaso es doloroso imaginar que una enfermedad pueda ser una suerte?...
H.: Es extraño decir eso...
M.: Quizás sea vuestra peor desgracia y vuestra mejor suerte... ¿Quizás os abre los ojos acerca de algunas cosas esenciales?...
H.: Sé lo que usted piensa... ...
M.: Dímelo... ...
H.: ... ¿La muerte?... ¿Introduce ella la noción de mortalidad?...
M.: Es una pista...
H.: Pero no se puede vivir eternamente como un mortal consciente... Yo no puedo querer mientras me digo que veré morir a la persona que amo...
M.: ... ¡Ahí te proyectas! ¡No vayas tan tejos! Confórmate sólo con apreciar a tiempo las cosas que tiene un final...
H.: ... ¿Es ésa la elección entonces?... ja, ja... ¿Es ésa la suerte?...
M.: No te lo puedo decir. Creo que la suerte es eso que te obliga a seguir buscando... ...
H.: ¡Bah!... ¿para qué? Busco, busco... Doy vueltas y más vueltas... ¡A la larga, me arriesgo a perderme yo mismo! ¡Eso es todo!...
M.: “A veces hay que perderse antes de encontrar algo”.
Píldoras azules, Frederik Peeters